domingo, 16 de marzo de 2008

Rembrandt Harmensz Van Rign


BIOGRAFIA Y DATOS CURIOSOS
Rembrandt nació en Leiden en 1606 en el seno de una familia de molineros.
Luego de completar con éxito sus primeros estudios, se enroló en la Universidad de Leiden, la que abandonó al poco tiempo, para dedicarse a su pasión: el Arte.

En 1625, a la edad de 19 años, abrió un taller en Leiden junto a su amigo Jan Lievens. Prontamente se hizo de un notable número de clientes y su nombre empezó a ser reconocido.
En 1630 se trasladó a Amsterdan, donde se casó con Saskia, hija del marchante Hendryk Van Uylenburgh.
Durante doce años, la obra de Rembrandt fue exitosa y su vida feliz. Todo cambiaría de manera abrupta con la muerte de Saskia en 1642.

Su obra

Su estilo fue evolucionando con el paso del tiempo. Al principio solía utilizar colores brillantes y gestos grandilocuentes. Conforme prosperaba su carrera, fue transformándose en un especialista en el uso del claroscuro.
Ambas etapas de su vida, la primera próspera, y la segunda adversa, se vieron reflejadas en sus trabajos, especialmente en sus autorretratos.
En el final de su carrera artística, Rembrandt revela toda la fuerza de su renovación espiritual interna. Sus obras impactan por su profundidad y mensaje.

Rembrandt también fue un gran dibujante. Creó más de 1500 dibujos y 400 grabados. Toda su obra puede enmarcarse en lo que los especialistas denominan el estilo barroco.

Rembrandt, símbolo del artista protestante de su época

En comparación con el arte pictórico católico, las expresiones judías o protestantes, son relativamente escasas. Esto tiene que ver especialmente con la prohibición de la exposición de imágenes o iconografía religiosa en Sinagogas o Templos protestantes.

La obra de Rembrandt cuadra entonces a la perfección con la doctrina protestante. Resulta difícil, aún para el crítico especializado, comprender la profundidad del mensaje de Rembrandt, si no conoce la historia y el espíritu que inspiró la mayoría de sus obras.

Rembrandt y los judíos

A partir del siglo XVI, los judíos fueron perseguidos por la Inquisición, y debieron huir de un lugar a otro. Uno de los sitios en que se refugiaron fueron los Países Bajos, especialmente aquellos que escapaban de España.
Amsterdam era una ciudad floreciente con un comercio en expansión y las expresiones culturales en auge.
Si bien a los judíos, especialmente a los inmigrantes, se les imponía algunas restricciones; a diferencia de otros países de Europa, en la Holanda Protestante se les dio asilo, se les concedió libertad de culto, de expresión y de imprenta.
De esta manera, la influencia hebrea marcaría la cultura y la economía holandesa y reforzaría la judeofilia de los protestantes más piadosos.

Hacia 1630, además de los sefaradíes, confluyeron en Amsterdam los judíos provenientes de Alemania y Polonia, llamados askenazis, que en aquel momento eran más pobres y considerados menores en la escala social, en comparación con los sefaradíes.
Rembrandt, no pasó por alto la presencia judía en la sociedad holandesa. Como protestante devoto, había incorporado las historias del Antiguo testamento, sus célebres personajes, y su inocultable amor por el pueblo hebreo fue plasmado en sus obras.
Durante un tiempo, incluso vivió en el barrio hebreo de Ámsterdam, en donde conoció y absorbió parte de la cultura judía, logrando un gran respeto por la comunidad.

Su muerte

Rembrandt falleció en Ámsterdam el 4 de octubre de 1669, a la edad de 63 años. Fue sin lugar a dudas el más grande de los artistas plásticos protestantes y uno de los más innovadores y magníficos del arte mundial de todos los tiempos.