sábado, 1 de marzo de 2008

Aga Kan


Aga Kan

Imán o líder religioso hereditario de la secta musulmana chiíta de los ismailitas nazaríes. Entre sus creencias se cuenta la de que el imán debe ser descendiente del profeta Mahoma a través de Alí y de Husain; la secta de los ismailitas la forman desde el siglo VIII los seguidores del séptimo imán, Ismail, descendiente de Husain; de ellos se escindieron los nazaríes en el siglo XI. Originarios de Persia, se extendieron en el siglo XIV hacia la India, dando lugar al influyente grupo de los kojas, fundamentalmente dedicados al comercio.

El título de Aga Kan, que implica un carácter semidivino para sus seguidores, fue reconocido por el sha de Persia en 1818, y desde entonces se han sucedido cuatro titulares. El primero fue Hasán Alí Sha, Aga Kan I (1800-1881). Obtuvo el reconocimiento de príncipe de la casa real persa por sus servicios al sha Fath Alí. Después se convirtió en aliado de los británicos, a los que ayudó en su penetración en la India, contribuyendo a disipar los recelos de la población musulmana de las regiones occidentales; los británicos se lo agradecieron con su protección. El Aga Kan acumuló una fortuna inmensa, merced a las aportaciones exigidas a los creyentes de la secta (sobre todo a los kojas de la India, cuyas redes comerciales se extendían desde Karachi y Bombay hasta el África oriental, a través del océano Índico).

Le sucedió su hijo, Alí Sha, Aga Kan II, muerto a los cuatro años de acceder al título. El sultán Sir Muhammad Sha, Aga Kan III (1877-1957), hijo del anterior, accedió al título con sólo ocho años y lo mantuvo hasta los ochenta, llevándolo a su máxima influencia; su riqueza, su afición a las carreras de caballos y su activa vida social, le convirtieron en un personaje famoso en Occidente, por más que muchos vieran una contradicción entre su estilo de vida y el liderazgo espiritual que se le atribuía en algunas de las regiones más pobres del mundo. La ceremonia anual de pesar al Aga Kan para hacerle ofrenda de su peso en oro y joyas era la expresión gráfica de ese contrasentido. Su amistad con el rey de Inglaterra le llevó a formar parte del Consejo del Virrey de la India en 1902.