jueves, 24 de enero de 2008

QUIEN ERA? ARISTOTELES EN LA HISTORIA


BIOGRAFIA Y DATOS CURIOSOS
Aristóteles es uno de los hombres más brillantes de la civilización occidental. Su obra ha inspirado el pensamiento de muchísimos grandes sabios. Esa sabiduría le fue trasmitida por el más grande filósofo de la Grecia clásica: Platón; años más tarde, Aristóteles se la trasmitiría a su vez a su joven discípulo: Alejandro Magno.

Su fecha de nacimiento se estima en torno al año 385 a.d.C. en la zona montañosa y agreste del norte de Grecia, conocida como Macedonia.

El padre de Aristóteles era el médico personal del rey macedonio, el cual pronto pudo apreciar la gran inteligencia del joven. Allí conoció al príncipe heredero, Filippo, con el que compartió una gran amistad que duró toda la vida.

Cuando Filippo accedió al trono, Aristóteles pensó en partir hacia Atenas, donde estaban las mejores escuelas de toda Grecia. Fue entonces cuando entró en la escuela filosófica del gran filósofo Platón, el cual pudo comprobar las grandes cualidades intelectuales del joven montañés, convirtiéndose así en su maestro.

Estuvo unos 20 años aprendiendo, consolidando su fama de hombre sabio y justo. Por ello, su antiguo amigo Filippo, que se había convertido en el hombre más importante de Grecia, pensó en su amigo de juventud para enseñar a su hijo y heredero: Alejandro, luego apodado “Magno”.
Se dice que Aristóteles tuvo que emplear todo su saber para poder educar al joven príncipe, el cual sufría violentos accesos de ira, solo controlados por la gran templanza de su maestro. De su relación nació un profundo respeto mutuo, que duró el resto de sus vidas.

De ello es prueba que Alejandro, cuando se convirtió en el conquistador de medio mundo, continuaba en contacto con el filósofo, ayudando y manteniendo económicamente su escuela que había fundado en Atenas: el "Lykeoin", o “Liceo”. Allí enseñada a sus discípulos mientras caminaban en contacto con la naturaleza.

Por desgracia, el poder provoca muchas envidias, y a la muerte de Alejandro en el año 323 a.d.C., Aristóteles tuvo que abandonar Atenas y refugiarse en el campo, donde después de unos años, murió olvidados por todos al año siguiente.

Algunas de sus obras fueron rescatadas y conservadas del olvido por sus discípulos, los cuales las trasportaron a Asia Menor, donde después de muchos años, fueron trascritas al árabe.
En Al-Andalus, durante la Edad Media, estas obras fueron trascritas al latín, lo cual permitió el redescubrimiento de la cultura clásica en Europa.