domingo, 27 de abril de 2008

Al-Mutamid


BIOGRAFIA Y DATOS CURIOSOS
Al-Mutamid, el rey poeta

Al-Mutamid es uno de los grandes olvidados de Al Andalus, su nombre es apenas conocido por el público , a pesar de ser uno de los mejores poetas andalusíes. Sevilla bajo su reinado se convirtió en nuevo foco de cultura tras la disgregación del califato en los reinos de Taifas. Nació en el año 1039, tan solo 8 años después de la desaparición del espléndido califato de Córdoba, siendo su familia dueña del Algarve y Andalucía Occidental, hicieron de Sevilla la heredera de las glorias pasadas.
Al-Mutamid era muy aficionado a la poesía, ejerciendo de mecenas para todos los hombres de letras que demostraran talento. Así conoció a su gran amigo y consejero, el poeta musulmán Ibn ‘ Ammar, uno de los mayores aventureros de Al Andalus y que influyó poderosamente en el rey, llegando a ser primer ministro y amigo durante más de 25 años.
Su segunda gran influencia fue I’timad, el amor de su vida, esposa principal de un harén de hasta 800 mujeres y madre de sus numerosos hijos.

La época en la que tuvo que vivir no fue fácil, por un lado, la disgregación de Al Andalus, con graves conflictos internos entre los propios príncipes musulmanes, por otro, la grave amenaza de los reinos del norte cristiano, a los que debían pagar tributo para evitar una invasión, a lo que hay que añadir la ingerencia del bárbaro reino almorávide de Marruecos.

A pesar de estas amenazas, durante gran parte de su reinado, Sevilla se convirtió en el reino de taifas más importante, llegando someter toda Andalucía. Esto cambió a partir del año 1085, con la conquista de la ciudad de Toledo. Fue como despertar de un mal sueño, los musulmanes se dieron cuenta que los reinos del norte no solo querían su dinero, también deseaban expulsarlos. A raíz de esto, Al- Mutamid pidió ayuda a los almorávides y organizó una coalición de ejércitos musulmanes con la que consiguió detener el avance cristiano en la batalla de Zalaca (1086), si bien dejaron abierta la puerta para futuras ingerencias.

El principio del fin fue su ruptura con Ibn ‘ Ammar, el cual cometió varios errores diplomáticos debidos a un exceso de ambición y sobre todo, cometió el error de insultar a la familia real de la peor forma posible, escribiendoles poemas soeces y ridículos. Al-Mutamid podía perdonar errores en virtud a su amistad, pero no consintió que humillara a él y a su familia, arrestando a su amigo y matándolo con sus propias manos. El daño ya estaba causado, los almorávides regresaron para quedarse y el reino de Sevilla les molestaba, por lo que empezó la guerra. Tan desesperada era la situación que incluso pidió ayuda a los cristianos, pero estos también fueron derrotados.

Finalmente tuvo que ver como sus hijos eran muertos y su reino conquistado. Le llevaron prisionero a Tánger, lugar donde permaneció con su mujer I’timad, sumidos en la tristeza de la gloria perdida, escribiendo poemas como nunca antes lo había hecho y deseando la muerte. Pero aún tuvo que sufrir ver como su mujer y sus hijas tenían que trabajar de hilanderas para poder subsistir, y lo que fue peor, la muerte de su adorada esposa.

No la sobrevivió más de unos meses. Era el año 1095. Triste final para el príncipe de los poetas