martes, 18 de noviembre de 2008

Ladislao Vajda


BIOGRAFIA Y DATOS CURIOSOS
Ladislao Vajda

(Budapest, 1906 - Barcelona, 1965) Director de cine húngaro. Hijo de una soprano y del dramaturgo y guionista László Vajda, cursó un año de Ciencias Políticas, pero pronto abandonó los estudios con el firme propósito de dedicarse al cine. Sus deseos chocaron con el rechazo frontal de su padre, quien, harto de la inseguridad del oficio y de vagabundear por media Europa en función de las diversas crisis políticas, prefería que su hijo Ladislao se dedicara a otros menesteres más estables.

Sin embargo, la tozudez de éste se traduce en que acaba siendo contratado como eléctrico en unos estudios de rodaje en Berlín. Más tarde va ascendiendo, durante el tránsito del mudo al sonoro, a categorías profesionales como auxiliar de montaje, segundo operador o ayudante de dirección.

Cineasta itinerante por antonomasia, su obra cinematográfica fue producida en ocho países tan distintos como Gran Bretaña, Hungría, Francia, Italia, España, Portugal, Alemania y Suiza. No es extraño, pues, que en una primera pirueta geográfica se produjese su debut como director en Gran Bretaña con Where is this lady?, a la que seguirían dos películas de aventuras coloniales africanas y de exóticas intrigas chinescas.

En su Hungría natal, por otro lado, filma desde comedias sofisticadas hasta duros melodramas, pasando por farsas tragicómicas, alguna de las cuales sería objeto de nuevas versiones dirigidas por el famoso realizador italiano Vittorio de Sica. En Italia, en fin, rueda otra comedia (uno de sus géneros predilectos) y la única película de su carrera inspirada en hechos históricos, Conjura en Florencia, que el régimen de Benito Mussolini entendió como una llamada a la rebelión del pueblo contra la dictadura y provocó la salida del país de Vajda.

Llega así a España, donde realizará el grueso de su filmografía y gran parte de sus mejores obras. Su ingreso en esta industria cinematográfica, que padece los efectos de la difícil posguerra, se produce a través de una serie de comedias de argumento inverosímil y diversión asegurada, como Se vende un palacio, Doce lunas de miel o Te quiero para mi. Más tarde, y gracias a la política de colaboración con Portugal emprendida por la productora madrileña Faro, rueda allí una nueva comedia (Cinco lobitos), una obra de género policíaco (Tres espejos) y el que sin duda es uno de sus más relevantes largometrajes (Barrio). Esta última supone sin embargo un fracaso de taquilla pese a que su argumento proviene de una novela del conocido escritor francés Georges Simenon.